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Interculturalidad Sí, Multiculturalismo No”
Editorial Ago 30 2019
Editorial
Desde finales del siglo XX, las concepciones sobre la educación y la escuela en los países con población indígena y afrodescendiente han cambiado, pero no con la velocidad y profundidad que pudiéramos haber deseado al principio (los indígenas y afrodescendientes). La escuela y la relación que con ella establecen las poblaciones indígenas, afrodescendientes y en la actualidad, migrantes (o mejor dicho desplazados) en América, es aún un largo listado de preguntas e hipótesis de investigación por responder. Por diversas razones, algunas de ellas aún opacas y otras francamente discriminatorias y racistas, la educación de los pueblos indígenas y afrodescendientes (en particular) o expulsados de sus territorios nacionales por razones económicas (en general) se mueven entre la construcción esperanzadora, el juego político, y la invisibilización permanente. Aquí una contradicción pues nuestros medios de comunicación nos agobian todo el tiempo con imágenes respecto de sus periplos y las demandas de las poblaciones originales y no tanto de este continente. ¿Y entonces? Pues simple, de tanto ver es que ya nadie ve o quiere ver. Es así, entonces, como los problemas de la Interculturalidad (en general) y la Educación Intercultural Bilingüe (en particular) persisten sin solución en el corto plazo. Pero ¿A cuáles problemas me refiero? Por ejemplo: los concernientes a las metodologías de enseñanza de la lengua materna y/o de segundas lenguas de las poblaciones indígenas; o cómo transitar de modelos curriculares nacionales a propuestas de un modelo de escuela Intercultural que rompa con los sistemas educacionales a la medida de la Nación, por nombrar sólo algunos.
Que nadie se sorprenda entonces, pues desde hace tiempo sabemos también que, con respuestas poco efectivas ante la demanda por Interculturalidad, el escenario no va a cambiar. La persistencia de relaciones desiguales en términos políticos, ciudadanos y económicos entre quienes habitamos este continente, no son un facilitador de la tarea a realizar. Así, la Interculturalidad no sólo se aparece como un ideal sino como una necesidad a alcanzar. Porque interculturalidad no es como extrañamente (creo que es cansancio, aunque nadie dijo que la tarea sería fácil) la enorme Aura Cumes nos la describe:
Y es que ahora, después de mucho pataleo, los patrones han aceptado que ya no se puede “excluir a sus sirvientas y a sus mozos indígenas”, porque el mundo moderno es “intercultural”. Ahora, hay que “incluirlos” y aceptar que hacen ricas comidas, que bailan curioso y que sus coloridas ropas siguen siendo un buen negocio1. (Cumes, 2019)
Lo anterior es multiculturalismo. Status Quo. La interculturalidad entonces, la que demandamos, es sinónimo de mayor Democracia, no de menos, no de protegida ni vigilada ni controlada. Enorme es la tarea, por ello nadie puede quedar excluido/a/e. La invitación es entonces a sumarse. ¿La acepta?
Notas
1Cumes Aura; “Lo indígena” como circo en el regreso de la interculturalidad. http://tujaal.org/lo-indigena-como-circo-en-el-regreso-de-la-interculturalidad/ (consulta julio 2019)
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